Metrosexual vs Lumbersexual

Metrosexual vs Lumbersexual

Metrosexual vs Lumbersexual
Los hombres no estamos alejados de las tendencias en moda, antes esto era exclusivo para las mujeres pero todo ha cambiado ahora, el hombre se ha vuelto un consumidor de moda y va a la vanguardia de las últimas tendencias sin perder su masculinidad. A continuación les presentamos dos tendencias, cada una muy opuesta la otra, el ya conocido Metrosexual y su contrario el Lumbersexual. A continuación detallamos las diferencias. El Metrosexual Podría decirse que un metrosexual es un hombre que vive en una ciudad, está al tanto de las últimas tendencias de la moda, invierte mucho dinero en ropa, cuida su piel con cremas cosméticas y acude a la manicura. Es importante destacar que la metrosexualidad no está vinculada a la preferencia sexual, los metrosexuales pueden ser heterosexuales, homosexuales o bisexuales. La metrosexualidad, por lo tanto, rompe con el estereotipo del hombre rústico que intenta resaltar su masculinidad. Por el contrario, el metrosexual no teme mostrar su lado femenino, una decisión que, en ciertas sociedades, genera rechazo y burlas públicas. El futbolista inglés David Beckham suele ser considerado como un símbolo de los metrosexuales. Resulta necesario señalar que la homosexualidad no está directamente ligada a la adopción de costumbres y características de la personalidad del género opuesto. Con respecto al modelo de hombre atractivo de la sociedad actual, es curioso que la tendencia apunte a jóvenes menores de veinte años, de cuerpos menudos y poco o ningún vello facial, muy preocupados por su aspecto físico y por su vestimenta. El Lumbersexual La traducción sería el “leñasexual”, un término sutil como un hombre con un hacha derribando troncos como forma de vida y hoy es la tendencia masculina más codiciada por los tipos más cool. Una buena barba, cuanto más nos parezcamos a un oso, mejor. Pero ojo, hablamos de barbas, cosas pilosas con entidad propia donde podríamos montar un nido de pajarillos. Eso de recortar y cuidarse el matojo es propio de hombres menores. Camisa de leñador, pantalones capaces de aguantar todo tipo de climas, mochila de campo donde te quepan las setas, el hacha de mano y el iPad, botas de trekking, gorro y decimos uniforme porque la tendencia no puede ser menos imaginativa. Como toda tendencia tiene que tener un puntito de actitud, y nadie se va a meter a leñador real sólo por una moda, el lumbersexual es un hombre que hace cosas: monta muebles, sabe recoger frutos silvestres y desenvolverse en el campo. Le da igual el GPS: se guía por las estrellas. Es un romántico, un soñador silvestre. Por supuesto, el lumbersexual tiene fecha de caducidad. Aunque el público femenino pique el anzuelo de la tendencia, bastarán un par de fines de semana de acampada (o la llegada de la primavera) para que se den cuenta de que un lumbersexual está bien para una mudanza, construir una estantería, cultivar sus propias hierbas aromáticas o para reducir madera casera a astillas empujando. Pero la enésima reivindicación del macho alfa se ha pasado de frenada.
 Americano 8 months ago
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